¿Cuál es el mejor sistema de riego para el maíz?

Los sistemas de riego por goteo subterráneo (SDI) son los mucho más correctos para operaciones de maíz a enorme escala.

El riego por goteo se encuentra dentro de los sistemas mucho más eficaces en lo que se refiere al empleo del agua, y adjuntado con la fertilización es buena opción para acrecentar los desempeños del maíz. La utilización de este sistema entrega virtudes como riego traje, menor continuidad de malezas, menor valor de mano de obra, menor encontronazo al medioambiente y empleo eficaz de insumos como fertilizantes, pesticidas, entre otros muchos.

El riego es el suministro de agua preciso a fin de que la planta realice sus procesos biológicos; El agua debe suministrarse adecuadamente en el instante conveniente para realizar el más destacable empleo de la planta. Hoy en día, los sistemas de riego mucho más usados son: riego por gravedad, riego por aspersión, riego por microaspersión y riego por goteo, este último es un sistema de riego local que da un mayor ahorro de agua. En el riego por goteo, la tecnología es fácil, si bien necesita alguna inversión y un cuidadoso cuidado.

Propiedades de la rotación de cultivos

  • Restituye nitrógeno en el suelo. Siendo un factor fundamental de un bar, ha de estar libre.
  • Ahorre en costes de fertilizantes. La reposición de nutrientes se efectúa de manera natural.
  • Resguarda el ecosistema. Al achicar la utilización de fertilizantes, se disminuye la polución del suelo y del agua. Como resultado, la gente, los animales y las plantas están mucho más protegidos.
  • Disminuye la utilización de pesticidas. Las plagas no tienen la posibilidad de establecerse pues no tienen su comida en todo momento.
  • El desempeño optimización. Por remplazo natural, el cultivo genera mejor que con otros elementos agregados.

El riego por goteo es una técnica para proveer agua y nutrientes a los cultivos. Luce por su precisión en la cantidad y continuidad de empleo de agua y nutrientes. Así, se cubren de forma directa las pretensiones concretas de cada planta.

Etapas de desarrollo y requerimientos hídricos del maíz

Es primordial para el agricultor comprender de qué manera cambian los requerimientos hídricos del cultivo a lo largo del período del cultivo y qué periodos son mucho más esenciales donde está. primordiales para contemplar apropiadamente las pretensiones de agua. En dependencia de la disponibilidad de agua de riego, el agricultor puede utilizar de 3 a 9 (u 11 para suelos sueltos) sesiones de riego a lo largo de la temporada de desarrollo del maíz. La primera sesión de riego debe efectuarse antes de la siembra o justo después de la siembra para progresar el contenido de agua del suelo y contribuir a la germinación de las semillas. En todo caso, entre 1 y 3 riegos deberían contemplar mucho más las pretensiones de la planta en el final del período vegetativo y de floración, sosteniendo la humedad del suelo hasta el 60%. El suministro de agua en general se detiene tras la etapa de floración. Es primordial tener en consideración que cualquier plan de riego que no cubra completamente las pretensiones del cultivo a lo largo de todas y cada una de las etapas de desarrollo provocará ciertas pérdidas de producción (1).

Las pretensiones de agua de las plantas cambian a lo largo del período de desarrollo. Conforme las plantas desarrollan un área foliar mucho más grande, la demanda de agua asimismo incrementa, acercándose al consumo máximo de agua en el momento en que el dosel está totalmente creado (40-60 días tras la siembra). El maíz consigue un pico máximo de requerimiento hídrico y es muy sensible a la escasez de agua a lo largo del periodo de floración y granulación temprana (entre 60 y 95 días tras la siembra). Esto quiere decir que un enorme déficit hídrico en esta etapa afectará de forma negativa la fertilización, el número de granos por mazorca y, consecuentemente, la producción final de maíz (4). Específicamente, si la humedad del suelo a lo largo de este periodo continúa en el punto de marchitez a lo largo de 1-2 días o 6-8 días, el desempeño final puede reducirse hasta en un 20 % y mucho más del 50 %, respectivamente. En contraste, el maíz es mucho más condescendiente a la escasez de agua a lo largo de las primeras etapas de desarrollo vegetativo (hasta 40 días tras la siembra) y las etapas tardías de siembra y maduración (110 días tras la siembra).

Requerimientos de agua para el cultivo de maíz

En promedio, se calcula que el consumo de agua ronda los 5000-6000 m³/ha para desarrollar todo el período del cultivo, logrando altos escenarios de producción. Evidentemente, estos valores son cambiantes en dependencia de la disponibilidad de agua subterránea, el curso climático y la técnica de cultivo.

El software de riego debe agradar a la perfección las pretensiones de agua en el periodo que va desde la emisión del polvo (cerca de un par de semanas antes de la floración) hasta la maduración lechosa-cérea (5-6 semanas tras la floración), en suma de 50-60 días.

Riego por Aspersión

El riego por aspersión se efectúa por medio de múltiples aspersores, delegados por el lote y la región a regar. Esta clase de riego deja el suelo de la región húmedo y, en dependencia de la proporción de agua que emplees para regar, puedes remojar aproximadamente el suelo.

Esta clase de riego es muy usado para jardines, donde hay una enorme cobertura de césped y plantas, lo que estimula que el agua llegue a todos los lugares. En agricultura, asimismo es un sistema de riego muy usado, gracias a su cobertura y aptitud para supervisar la proporción de agua y los tiempos de riego. El riego por aspersión es muy frecuente en campos de maíz, soja, trigo, algodón, maní, patata, girasol, alfalfa, sorgo, remolacha azucarera y hortalizas, entre otros muchos.

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